lunes 25 de agosto de 2008

Paseo por Sevilla

Como ya he comentado en varias ocasiones, el rostro del Resucitado se debe a un pequeño “Despojito” que tenía el escultor en su taller y que gusto mucho al día que se encargo la imagen. De pequeñas proporciones pero de muy buen porte, solía salir por las calles de Sevilla en una procesión que organizaban los hijos del escultor.

Un día al ir a ver que tal marchaba la escultura del Resucitado, nos encontramos la salida del “Despojito” y su Virgen. La Salida se produjo de un garaje anexo al taller, con Cruz de Guía, y todo su cortejo. El Misterio era digno de ver. El portento de la imagen del “Despojito”, acompañado de tres impresionantes romanos. Me gusto mucho el romano “calvo”, muy original y personal. Detrás del misterio, la Virgen, otra obra del escultor. Maravilla de paso en miniatura. No le faltaba un detalle, todo completo y la Virgen de muy bello rostro.




En sucesivas idas y venidas al taller, nos enteramos que la imagen del “Despojito” se vendió a un particular y se encuentra actualmente en las Islas Canarias.